Diferencias entre angustia, estrés y ansiedad

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En el lenguaje más coloquial, en la sociedad, con nuestras amistades, e incluso muchas veces en terapia, estos tres términos se suelen reducir para facilitar la comprensión de la afectación de los pacientes o de la conversación, utilizando la palabra ansiedad para generalizar diferentes (aunque parecidas) respuestas de las personas ante situaciones parecidas, pero esto no es del todo así.

Incluso históricamente los profesionales de diferentes disciplinas han confundido los tres términos, por lo que es algo habitual que esto pueda suceder. Intentaremos aclararlo un poco de este artículo.

¿Qué es el estrés?

De forma resumida, podríamos definir el estrés como una respuesta fisiológica ante un peligro percibido por el cerebro. Percibimos una amenaza o estímulo aversivo y el cerebro responde mediante ciertos mecanismos fisiológicos para enfrentarnos a este peligro, en forma de huida o en forma de enfrentamiento si no podemos huir. Si crees que puedes padecer estrés ya sea en ámbito laboral como personal, puedes acudir a nosotros.

Diferencias entre angustia, estrés y ansiedad

¿Qué es la ansiedad?

Si en la anterior definición vinculamos el estrés a una respuesta fisiológica ante un estímulo percibido como peligroso, la ansiedad sería una respuesta emocional ante una amenaza entendida como tal, esto puede incluir que sea real o no sea real.

¿Qué es la angustia?

La angustia se diferenciaría de los anteriores conceptos al ser una respuesta ante la percepción de amenaza de la propia vida de la persona, una amenaza a su propia existencia incluyendo no sólo la integridad física, sino también la integridad moral.

En todo caso, estas definiciones y diferenciaciones han sufrido durante años multitud de debates en la psicología, ya que son términos muy difusos y que se pueden confundir entre sí. En terapia, no es realmente tan importante la diferenciación de conceptos, sino el aprendizaje de por qué se producen, para qué sirven y cómo podemos elaborarlas para que sean racionales, ya que la disfuncionalidad de la experiencia de los conceptos anteriores podría producir mucho malestar en las personas que lo padecen. Si este es tu caso, lo mejor es que acudas a un profesional de la psicología y te informes sobre tu problemática.

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